Paseo de Montejo

Paseo de Montejo, Centro, 97000


Llamado así en honor al conquistador Francisco Montejo, es la avenida más importante de Mérida y fue ideada sobre la antigua traza del Paseo de Nachi Cocom, quien fuera el halach uninik o ‘hombre de mando’ de los mayas al momento de la conquista.


En la historia de Yucatán hay dos pueblos mayas determinantes. Los Xiu eran de Uxmal y Maní, y los Cocom de Sotuta. Bien ha de esclarecerse que no sólo son fundamentales en la historia de la conquista y colonización de Yucatán sino en toda su historia. Los españoles tardaron más de quince años en conquistar estas tierras. Su entradas y salidas tenían que ser entendidas por la fiereza de los pueblos mayas al defender su libertad.

Dotados para la guerra propia en su terreno supieron repeler a los españoles con todo y sus cañones, sus arcabuces y sus caballos. Para lograr sus conquistas los españoles siempre contaron con aliados locales que, enfrentados con los dominadores de su época, encontraron en los españoles al ejército libertario.

Sin embargo ambos tuvieron sus diferencias muy severas en Mayapán. Pero cuando los antiguos agravios llegaron a lo irresistible, los Xiu decidieron unirse a Francisco Montejo en su afán conquistador.

El hecho determinante fue éste: los Xiu pidieron permiso a Cocom para entrar al cenote sagrado de Chichén Itzá y dar gracias a los dioses por haberlos bendecido con una de la salidas de los españoles. Cocom pareció dispensarles hospitalidad y los albergó. Pero una noche, mientras descansaban los Xiu, Cocom incendió sus casas y pretendió exterminarlos. Los Xiu no lo dudaron y se unieron a Montejo. Pero Cocom siguió bravo. Apenas unos meses después de fundada la ciudad de Mérida, Nachi Cocom la atacó con setenta mil indios mayas.

En nada estuvo que vencieran a los españoles. Pero Montejo, El Mozo, tuvo el acierto de fundar Mérida en medio de los cerros y esto fue una ventaja estratégica. Tras una cruenta batalla que duró un par de días, los españoles vencieron a Cocom. Siglos después, cuando la Revolución tuvo el acierto de reivindicar el pasado indígena, al Paseo de Montejo se le cambió de nombre y se consagró a honrar la memoria del indómito Nachi Cocom.

Gonzalo Navarrete Muñoz