Parque Hidalgo

Calle 59, Centro, 97000


Durante la Guerra de Castas, esta plaza era el espacio de entrenamiento de los “hidalgos”, indígenas mayas nombrados así por su lealtad y servicio al gobierno de Yucatán.


En 1847 estalló en Yucatán la “Guerra de Castas”, cruento conflicto social entre indígenas sublevados y blancos que se extendió por más de medio siglo. En aquella coyuntura, algunos indígenas prestaron servicios al gobierno yucateco, por lo que la entonces cabeza del ejecutivo Miguel Barbachano y Tarrazo les premió confiriéndoles el título honorífico de Hidalgo en atención a su lealtad.

En aquel entonces el Palacio de Gobierno era conocido como las Casas Reales, que desde el periodo colonial eran el asiento del poder de la provincia. Según Juan Francisco Molina Solís, las Casas ocupaban la mitad de la cuadra. El patio ubicado en el costado norte que mira a la calle 60 se empleaba como cuartel donde se concentraban los mayas leales al estado que realizaban ejercicios en esta plazuela. Justamente eran aquellos los premiados con la hidalguía. Su presencia constante habría derivado en que se conociera a la Plaza como “De los hidalgos”.

A principios de la década de 1870, el gobernador Manuel Cirerol y Canto (1870–1872) transformó la plaza en un bello parque con fuente, bancas y enverjado. Fue a partir de ello que se le adjudicó el nombre de Parque Central. En su libro El talismán de la reina Moo, la exploradora Alice Dixon lo llamó “el más bello rincón de Mérida”. Por aquellos años del siglo XIX la banda de música dirigida por José Jacinto Cuevas solía tocar en el parque.

En mayo de 1877 se le asignó a esta plaza el nombre de Parque Miguel Hidalgo, seguramente para relacionarlo con el nombre por el que ya era conocido.

Sergio Ceballos Castillo