Templo Expiatorio de Nuestra Señora de la Consolación

Calle 64 #507, Parque Santiago, Centro, 97000


El antiguo Convento de Nuestra Señora de la Consolación de Mérida, conocido como Monjas fue fundado en 1596 y funcionó como tal hasta 1867.


En este laberinto de celdas, cocinas, patios, pasillos, escaleras y coros, las religiosas vivían con el rigor o la laxitud que sus personales inclinaciones les dictaban: algunas daban mayor atención a los placeres de la mesa y de la charla y a las pequeñas vanidades del mundo; otras, en cambio, se entregaban a cruentas prácticas ascéticas y eran atormentadas por visiones demoníacas o deleitadas con presencias celestiales. Sin embargo, todas estaban ahí por una creencia que compartían con el resto de la sociedad: las oraciones de las religiosas eran un potente medio para librarse de catástrofes y desgracias, y así atraer las bendiciones del cielo.

El antiguo Convento de Nuestra Señora de la Consolación de Mérida (Monjas) es el único de su tipo que se edificó en la Península durante el Virreinato de la Nueva España. Existió como monacato femenino durante los períodos colonial e independiente, pues estuvo en funciones desde 1596, hasta su expropiación y clausura bajo el régimen republicano de 1867.

El convento, al ser reinaugurado, no era como comúnmente la gente se imagina y menos aún pensar que estaba conformado como en sus mejores épocas, ya que llegó a contar con 205 cuartos (no todos eran celdas), dos cocinas, siete hornos, 22 pozos y 95 patios, pues al momento de su apertura, por falta de recursos económicos, sólo se construyeron algunas paredes y techos que pudieran alojar a las religiosas, así como unas oficinas para que quedara conformada la estructura en forma de convento.

Gonzalo Navarrete Muñoz