La esquina de “El Chemulpo”

Calle 57 y 72, Centro, 97000


Se dice que Chemulpo fue el puerto de cual partió la población inmigrante coreana hacia tierras americanas. Melancólico y embriagado, un hombre coreano repetía nostálgicamente el nombre del puerto en una cantina que aquí se encontraba.


Según cuenta la leyenda popular, en esta esquina del barrio de Santiago existió una cantina, a la cual acudía frecuentemente un hijo de la península coreana a ahogar en alcohol las penas inconciliables.

Este personaje había llegado a Yucatán alrededor del año de 1905 en busca de una vida mejor. A la población coreana que emprendió la travesía hacia América se les había propuesto, a través de campañas publicitarias, “la tierra de oportunidades”. Más de mil coreanos llegaron y fueron dispersados entre 32 haciendas como peones. La realidad del trabajo duro de las haciendas, así como el choque cultural, llenaron de tristeza a los desilusionados asiáticos.

Se dice que cuando el mencionado coreano se encontraba ahogado en alcohol, gritaba “¡Chemulpo! ¡Chemulpo!”, el nombre del último puerto de su patria que divisó, o probablemente del que fuera residente. El llanto conmovió al dueño de la cantina, quien la nombró Chemulpo.

Gonzalo Navarrete Muñoz