Esquina de “El Tívoli”

Calle 62 y 45, Centro, 97000


En 1878 se descubrió aquí un cenote que daría lugar a un balneario público. Sus dueños lo nombraron El Tívoli.


La historia de esta esquina comienza hacia 1818, cuando la llamada industria del tasajo, la venta de carne deshidratada, estaba en auge. Esto suponía que en varios puntos de la ciu- dad hubiera mataderos de reses acompañados de la acumulación de animales carroñeros, perros y una peste insoportable.

Una de las mayores tasajeras de Mérida se encontraba ubicada en la calle 60 y por los inconvenientes que causaba, en 1819, fue reubicada en un sitio que, por disposición oficial debía estar a ocho cuadras de la Plaza Mayor y fuera de los arcos.

El comerciante afectado se asentó una cuadra al poniente de la plaza Santa Ana para reinstalar la industria. Durante la preparación del terreno, los trabajadores encontraron una gigantesca bóveda que no podía ser sino la señal de un cenote. El propietario ocultó el descubrimiento y no fue sino hasta 1878, cuando la sociedad de artesanos compró el terreno, que se descubrió el gigantesco espacio bajo tierra.

En 1880, los artesanos llamaron El Tívoli al balneario público que establecieron allí. La tienda de abarrotes que hoy se encuentra en esa esquina lleva ese mismo nombre.

Sergio Ceballos Castillo